Este fin de semana se celebra el maratón de Barcelona, supongo que ya sabéis (al menos nuestros alumn@s) que son: 42km 195 metros.
Una distancia mítica a la que se enfrentan muchos atletas, pero también personas comunes, con las que nos cruzamos todos los días, que roban tiempo al descanso y al ocio para «simplemente» cruzar esa meta.
Una familia de nuestro cole viaja al completo a Barcelona, seguro que han sido meses duros de dieta, ejercicio, dolores, pero sobre todo de mucha ilusión.
¿Cómo animar a alguien que sin ser atleta, con un trabajo, una familia,…va a correr 42 km? ¿Qué decirle cuando en el treinta y pico empiece a plantearse que estaría mejor tomando algo o de paseo?
Nosotros lo sabemos: Imagina la cara de tu hija cuando con el mayor orgullo y una sonrisa enorme dijo en medio de clase de EF : «Mi papá va a correr el maratón de Barcelona y yo voy a ir a animarle».
No puede haber mayor impulso que saber que tu esfuerzo y sacrificio es valorado por los tuyos, saber que con pocos años ya saben lo que cuesta conseguir un reto y que para mantener la ilusión solo hace falta tener un objetivo. Enhorabuena, porque en este caso «el movimiento se demuestra…corriendo»
¡Mucha suerte y gracias por hacernos partícipes! esperamos terminar este post con una crónica y la foto de meta.